Gerardo Mosquera: “Se ha discutido mucho que el arte español no tiene la difusión y legitimación que merece, y así es”

Gerardo Mosquera. Imagen cortesía de PHotoEspaña 2011.

Gerardo Mosquera es crítico, comisario e historiador de arte independiente, con base en La Habana. Es asesor de la Academia de Bellas Artes del Estado de Holanda y miembro de los consejos editoriales de varias revistas internacionales. Fundador de la Bienal de La Habana, ha sido curador del New Museum of Contemporary Art de Nueva York.

Entre sus exposiciones destacan “Denarrations”, PanAmerican Art Projects, Miami, 2009; “El patio de mi casa. Arte contemporáneo en 16 patios de Córdoba”, 2009; “7 + 1 Project Rooms”, MARCO, Vigo, 2008; “States of Exchange”, INIVA, Londres, 2008; “Transpacífico. Un encuentro en Santiago”, Centro Cultural Palacio La Moneda, Santiago de Chile, 2007; Liverpool Biennial International 2006; “Cordially Invited”, BAK y Museo Central de Utrecht, 2004; “Panorama da Arte Brasileira (Desarrumado). 19 Desarranjos”, Museu da Arte Moderna, Sao Paulo, Paço Imperial, Río de Janeiro, 2003, Museo de Arte Moderno Aloísio Magalhaes, Recife, 2004, MARCO, Vigo, 2005, Museo de Arte del Banco de la República, Bogotá, 2008; “CiudadMúltipleCity”. ArtePanamá 2003 (proyecto internacional de arte urbano); “No es sólo lo que ves. Pervirtiendo el minimalismo”, Centro Reina Sofía, Madrid, 2000; y “Cildo Meireles”, New Museum, Nueva York, 1999.

También es autor de los libros “Caminar con el Diablo. Arte, internacionalización y culturas” (aparecerá en mayo en Madrid); “Copiar el Edén. Arte reciente en Chile” (editor), Santiago, 2006; “ciudadMULTIPLEcity. Urban Art and Global Cities: an Experiment in Context” (co-editor), Amsterdam, 2005; “Over Here. International Perspectives on Art and Culture” (co-editor), Cambridge y Londres, 2004; “Beyond the Fantastic. Contemporary Art Criticism from Latin America” (editor), Londres, 1995; “Contracandela”, Caracas, 1995; y “El diseño se definió en Octubre”, La Habana, 1989, Bogotá, 1991.

Ha publicado más de 600 ensayos, artículos y comentarios en publicaciones de muchos países. Ha organizado y participado en numerosos simposios internacionales, y dictado conferencias y seminarios en universidades y otras instituciones de un centenar de ciudades. Recibió la Beca Guggenheim, Nueva York, en 1990, y el capítulo argentino del AICA lo eligió como crítico latinoamericano de más importante trayectoria (ex aequo con Paulo Herkenhoff). 

Este año ha iniciado un ciclo de tres como comisario general del festival PHotoEspaña. 

–  ¿Cómo contempla usted la renovación de los curadores? ¿En qué aspectos han de incidir?

La curaduría actual se ha renovado al abordar la exposición de un modo más creativo y dinámico. Los curadores más interesantes han renovado la muestras al transformarlas en espacios propositivos, de investigación y análisis pero también de disfrute, complejos, abiertos al diálogo con el público, y asociándolos con otras prácticas y actividades. La salida del cubo blanco hacia el espacio público ha sido también muy importante, al procurar formas más amplias y abiertas de comunicación con la gente.

–  ¿De qué exposiciones de las que ha sido curador está más satisfecho?

Todas son mis hijas.

–  ¿Dónde están hoy los mejores curadores;  dónde y cómo se forman?

Los mejores curadores de hoy día se han formado de modo irregular, y provienen de la historia del arte, la filosofía y otros campos. Uno de ellos, Hou Hanru, curó una muestra para este PHotoEspaña en el Museo ICO. A partir de la década del 90 se ha expandido la enseñanza universitaria de la curaduría, principalmente en Europa y Estados Unidos, así como programas de desarrollo de los profesionales jóvenes.

–  Usted ha participado de manera notable en PHotoEspaña 2011. ¿Qué singularidad le ve respecto a otras ediciones?

PHotoEspaña es único, y extremadamente exigente para el curador. Se trata de un vasto conjunto de exposiciones, publicaciones, eventos, programas, talleres… Es como una bienal enorme que tiene lugar anualmente y sin espacio fijo, lo que obliga a negociar las salas con instituciones muy diversas, teniendo en cuenta sus intereses y condiciones.
 
–  ¿Cómo ve usted el panorama del arte español en el extranjero, dentro de los circuitos más importantes?

Se ha discutido mucho que el arte español no tiene la difusión y legitimación que merece, y así es. No se ha encontrado una explicación definitiva sobre esto: al parecer es consecuencia de un conjunto de factores. Resulta interesante que, proporcionalmente, los curadores españoles tienen mayor presencia internacional que los artistas.

–  El arte latinoamericano está ocupando lugares protagonistas.  ¿Qué países ve más fecundos y por qué?

Brasil, México, Colombia y Cuba. También Argentina, Chile y la América Central. Cada uno de estos países y regiones ha conseguido articular una práctica artística sólida y propositiva acorde con sus tradiciones, necesidades y condiciones. Hay artistas de primera línea, pero también escenas estables.

 –  Cuba siempre ha dado un plantel interesante de artistas y sigue haciéndolo.  ¿A qué cree que se debe?

A pesar de lo reducido de su territorio y población, Cuba ha disfrutado una tradición de arte moderno importante desde inicios del siglo XX. En época reciente el sistema general gratuito de enseñanza del arte, que tuvo su época de oro en las décadas de los 80 y 90, fue un motor importante. El arte se ha visto estimulado también por haber devenido un espacio de respuesta crítica a los problemas de la sociedad cubana.

–  ¿América Latina ha sabido romper el ancla del nacionalismo o han sido más bien los curadores los que lo han hecho?

Han sido tanto las prácticas de los artistas como las nuevas orientaciones en la curaduría las que han producido este cambio tan necesario e importante para el desarrollo del arte en América Latina.

–   ¿Por dónde va hoy la creatividad artística punta de lanza en nuestros días?

Son la variedad y la internacionalización los rasgos que caracterizan al arte contemporáneo. Artistas de todo el planeta hacen hoy un “lenguaje internacional” modulado desde sus distintas subjetividades, experiencias, culturas y contextos.

 –  ¿Qué logros y qué vicios ve en el mercado artístico internacional?

En términos generales, los logros son el beneficio para los artistas y la contribución a la animación y la circulación del arte y el incremento del coleccionismo. Los vicios están asociados a la comercialización superficial y al poder hegemónico de galerías y mercados élite.

–  Usted ha denostado las bienales como salón y ha propuesto una serie de exposiciones curadas.   ¿Qué se busca con ello, la impronta de la firma?

Las exposiciones y eventos, sean bienales o no, con curadurías enfocadas, que construyan sentido y respondan a necesidades artísticas, culturales y sociales son mucho más productivas que los grandes salones a manera de ferias o supermercados.

Vivimos una época post-utópica, ¿hacia dónde cree que va?

Hacia la máxima internacionalización y la pluralización fruto de la expansión de nuevos sujetos artísticos y culturales.

–  ¿Cómo lleva a cabo su tarea como conservador de museos?

No soy conservador de museo alguno. Soy uno de los pocos curadores internacionales independientes que van quedando.

–  Qué temas críticos o ensayísticos tiene actualmente pendientes o le interesaría abordar?

Me interesa continuar profundizando en temas de arte contemporáneo, internacionalización y dinámicas culturales. Por cierto, este será el marco temático-conceptual de PHotoEspaña 2012.

Alma Ramas

 
 
 

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