Fede Yankelevich: “Lo primero que me llama la atención es la fisionomía de la persona, dibujarla significa para mí un acto de reconocimiento”

Yankelevich

Fede Yankelevich. Cortesía de Iñigo de Amescua

Giulia Conti

Nacido en Madrid en 1982, Fede Yankelevich estudió ilustración y comic, y asistió a los talleres de Bellas Artes en Madrid. Comenzó trabajando como grafista para publicidad pero nunca abandonó su pasión por el dibujo. Finalmente decidió trabajar como ilustrador y comenzó publicando en medios como Calle20, Citizen K, Yo Dona, Esquire y el periódico Público. Ha colaborado para publicaciones como New York Times, Washington Post, Rolling Stone, Fast Company, Diplomat, Willamette Week, Jewish News, Lucky Peach y para las editoriales Libros del Asteroide, Turner y Papel de Liar-Global Rhythm.

También trabajó haciendo colaboraciones libres para estudios como Fernando Gutierrez (Londres), Enric Jardí (Barcelona), 3C (Sídney), SMB (Milán) y Baud (Madrid). Ha expuesto en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, Casa de América de Madrid, Álvaro Sellés Showroom, y en otras galerías y exhibiciones colectivas como en la Emerald Tablet de San Francisco.
Hasta mañana Yankelevich presenta la exposición individual Dibujos en blanco y negro en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. En ella expone una selección de sus dibujos al natural a partir de desnudos de modelo.

Tu formación se ha desarrollado en el ámbito gráfico, y desde siempre te ha gustado ser considerado ilustrador, pues el término artista no te gusta. Sin embargo, lo que emerge de tu última exposición es tu interés para el dibujo y la pintura en el sentido más tradicional, característica que tienen todos tus proyectos personales. Además, tu trabajo de prensa se desarrolla en su totalidad con técnicas tradicionales y solo al final del proceso es digitalizado. ¿Qué es lo que crees que te diferencia de los llamados “artistas”?

Mi trabajo no es muy distinto de la obra de algunos pintores, de la de historietistas o de las imágenes de algunos ilustradores y diseñadores, quizá es una combinación de todas ellas porque tampoco me considero un ilustrador al uso. Lo que ocurre es que cuando escucho o leo sobre alguien que se presenta a sí mismo como “artista” me imagino a un ajedrecista por ejemplo, que explica su trabajo diciendo “Yo gano partidas de ajedrez, soy ganador” o algo parecido, me resulta precipitado y ridículo, no puedo evitarlo.

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© Fede Yankelevich. Cortesía del artista

¿Cuáles son las técnicas que sueles usar para realizar tus obras?

Normalmente trabajo con tinta china, pero me gusta combinarla con acuarela y con acrílicos. También empleo trozos de papel, sobre todo en tipografías para carteles. El óleo lo trabajo en menor medida, pero también.

¿Tienes fuentes visuales y referencias conceptuales que influyan decisivamente en tu trabajo? ¿Cuáles?

Sí, permanentemente. Como referentes pictóricos existen varios dibujantes y pintores que me afectaron de forma decisiva: por supuesto Alberto Breccia, Dino Battaglia, Herb Taus, Hugo Pratt, Sergio Toppi, René Gruau, el grupo El Cubrí. Pintores como Manolo Millares, Franz Kline, Jorge de la Vega, Goya y Paula Rego, Lucian Freud, Frank Auerbach, Max Ernst, Luc Tuymans, Carlos Alonso, Richard Diebenkorn, mi amigo Daniel Merlín, en realidad hay miles y espero descubrir muchos más.

A nivel conceptual, sobre todo de cara a mi trabajo como ilustrador y diseñador, hay tantos otros que también me interesan: Roman Cieslewicz, Waldemar Swierzy, Saul Bass y Steinberg, Milton Glasser, Art Chantry, Vic Fair, Joan Brossa, Pla-Narbona, Daniel Gil, Isidro Ferrer, Javier Jaén, Álvaro Domínguez Gámez (forget the swan!) Jerome… ¡Muchos!

Muchos de tus trabajos ilustran artículos de opinión, de actualidad política y económica. De la visión de tus proyectos personales resulta innegable tu interés para los iconos de la modernidad, sobre todo del ámbito cultural. ¿Cuáles son los temas con los que más te gusta enfrentarte?

Supongo que te refieres a algunos personajes conocidos que decidí retratar. Lo primero que me llama la atención en estos casos es la fisionomía de la persona, eso es lo que me motiva a dibujarla, y, por otra parte, algunas de esas personas retratadas han sido influyentes para mí de una manera o de otra, y dibujarlas significa para mí un acto de reconocimiento.

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Philip Roth de Fede Yankelevich. Cortesía del artista

Tu obra no busca la narración, tus temas resultan sacados de contexto y más bien intentan sintetizar un mensaje o una emoción, cargándose de expresividad. ¿Te consideras de alguna forma expresionista?

Hay rasgos plásticos propios del expresionismo abstracto, incluso del cine expresionista, pero no, no me considero expresionista.

¿Cual es tu experiencia en el mundo del street art?

Como espectador únicamente. Hay algunas intervenciones muy interesantes y divertidas.

¿Cuáles son los mensajes que llevan tus obras? ¿Quieres dar más peso a su cualidad estética o al mensaje contenido en ellas?

Creo que la estética es la forma que toma la obra, con mayor o menor independencia del mensaje o el motivo, pero no tiene más peso si no que cumple su función. En el caso de las ilustraciones a partir de textos, canciones, poemas, etc. suele existir una relación premeditada y explícita entre el dibujo y el mensaje, aunque a veces proponga lecturas alternativas a la del mensaje original.

En relación a eso, ¿en qué medida crees que la sociedad de hoy en día está influenciada por el poder de la estética? ¿El arte visual de este siglo puede elevarse por encima del mercado aunque dependa de este?

No creo que la estética se reduzca a nuestra percepción sensorial, también se proyecta en la moral, en la ética de la sociedad, afecta a nuestra escala de valores y a nuestras conductas cotidianas, pero me parece que eso no es nada nuevo. Precisamente el arte debe elevarnos de esa codificación social y estimularnos hacia el reencuentro con nuestra condición más esencial, algo que no siempre está en manos de los artistas, ¿no?

 
 
 

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