NEREA UBIETO / Julia Puyo

Relleno para descargar por Nerea Ubieto

Los procesos de conocimiento en la vida fluctúan entre lo aparentemente accesible y el misterio. El primero es un saber superficial, procurado en gran medida por la vista y descifrable gracias a ciertas claves, referencias o conclusiones previas. El segundo parte de una intuición y nos intriga porque no podemos llegar a él con facilidad. Hay que profundizar, dedicarle tiempo, insistir y resetear ideas para desvelar sus fundamentos, si es que acaso es posible. Ocurre con las palabras, los objetos, las teorías, los trabajos, las personas. Una parte de ellos se nos presenta casi sin preguntar: la información proporcionada por la forma, la fachada, el exterior. Y otra permanece oculta tras el caparazón: el contenido, lo invisible, el interior. Lo lógico sería que anverso y reverso guardaran cierta correspondencia, pero esto no siempre es así, menos todavía si hablamos de seres humanos, maestros en mostrar una cosa y esconder otra. Entonces, la apariencia se convierte en un disfraz de la esencia que hay que desentrañar.

Un ejemplo gráfico y reconocible de este desdoblamiento se produce en el discurso político. Desde antaño son conocidas las estrategias de la retórica y los modos de argumentación para convencer a las audiencias. El contenido puede ser débil o repetitivo, lo que importa es la manera de decirlo, que resulte ambiguo para desencadenar múltiples interpretaciones. Así, parafraseando a Maquiavelo, todos ven lo que parece ser, pero pocos saben lo que en realidad es. El escritor italiano del Renacimiento se refería a la ignorancia del vulgo frente a las intenciones de César Borgia, personaje en el que se inspira para escribir su famosa obra El príncipe. En este tratado político habla de las maniobras que precisa realizar un líder para conservar el éxito y la admiración del pueblo, entre ellas, engañar mediante las apariencias: «un príncipe de estos tiempos, a quien no es oportuno nombrar, jamás predica otra cosa que concordia y buena fe; y es enemigo acérrimo de ambas, ya que, si las hubiese observado, habría perdido más de una vez la fama y las tierras.»

En la política actual, además de las tácticas asociadas tradicionalmente a esta doctrina –el dominio del lenguaje, las simbolizaciones, los códigos- nos enfrentamos a su mediatización generalizada, condición con una serie de particularidades y riesgos como «la necesidad de existir en primer lugar por la imagen o el transmitir propuestas a partir de dramatizaciones generadoras de emociones; fabricando una opinión pública hecha cautiva y que ha dejado de ser ya el resultado de la confrontación entre intereses, opiniones y expectativas. La contaminación de la práctica política de un exceso de tratamientos espectaculares ha acabado multiplicando el número de ciudadanos convertidos en meros espectadores» (1*). El alcance de la información y su expansión incontrolada ha azuzado más que nunca la exigencia de cuidar el envoltorio: seducir con lo aparente, añadir rellenos para aplacar –descargar- las preocupaciones de la gente. En definitiva, recurrir al engalanamiento de las formas como herramienta estrella para llevar a cabo la principal estrategia de manipulación mediática sentenciada por Noam Chomsky: la distracción.

El trabajo de Julia Puyo analiza de forma exhaustiva y crítica los entresijos, paradojas e incongruencias de los procedimientos políticos y su imaginería utilizando un lenguaje poliédrico acorde a la experimentación del mundo en «caída permanente», es decir, privada de un punto de vista estable en favor de «múltiples perspectivas, ventanas superpuestas, líneas y puntos de fuga distorsionados» (*2). La acumulación y alteración de imágenes, el uso de programación y modelado 3D, así como la creación de dispositivos tecnológicos son algunos de los procesos de los que se sirve la artista para adaptar su discurso a la velocidad y el desconcierto de la sociedad actual.

El aspecto exterior como distintivo del que se desprende una información concreta es la idea base de la obra Cuello de camisa, en la que a través de un sencillo elemento textil se alude a la categorización de los trabajadores, atendiendo al color del cuello de su camisa, propia de la tradición anglosajona (según la cual nos encontraríamos frente un trabajador de oficina, por ser de color blanco). En realidad, esta pieza podría considerarse como la síntesis de otra anterior titulada Los elementos del discurso que consiste en la recopilación de recortes de periódicos de diferentes atuendos y gestos de políticos. La artista ha desmembrado al sujeto de su «ser vivo» dejando sólo el dispositivo tal y como lo entendió Agamben en relación a Foucault, «un conjunto de prácticas y mecanismos (invariablemente, discursivos y no discursivos, jurídicos, técnicos y militares) que tienen como objetivo enfrentar una urgencia para obtener un efecto más o menos inmediato (…) y que nombra a aquello en lo que se realiza una pura actividad de gobierno sin el medio fundado en el ser» (*3).

La dualidad terminológica externo-interno se ha asociado a otras parejas de conceptos como puede ser la de espacio- tiempo, una relación propuesta por el filósofo Kant «no para sugerir que este segundo pudiera ser la explicación del primero, sino todo lo contrario: el espacio es la forma de la experiencia externa, la condición mediante la cual puedo percibir aquella casa como siendo larga, ancha y alta y teniendo tales o cuales colores y relieves; el tiempo en cambio, es la forma de la experiencia interna, bajo la cual experimento mi percepción» (*4). Conforme a esta correspondencia, se podría decir que los gestos y la materialidad del discurso son elementos que habitan el espacio, lo que vemos y nos atrae, mientras que el contenido es un saber que exige tiempo y entrega, incluso para descubrir que está vacío. La pieza que da título a la exposición, Lorem ipsum, reflexiona sobre tal absurdo mediante este texto derivado del latín que se utiliza de relleno en diseño gráfico como sustituto del que todavía no ha sido entregado por el cliente o como borrador para crear bocetos visuales. La instalación es una alfombra roja similar a las que aparecen en los actos oficiales con las palabras Lorem ipsum recortadas sobre su superficie y listas para ser pateadas por el espectador. No deja de ser curioso que este falso escrito, caracterizado por su vacuidad significativa, se use cotidianamente para focalizar la atención sólo en el diseño y en este caso, debido a la opulencia de su contenedor, represente una fuerza hipnotizadora capaz de desviar la atención de lo esencial.

¿De qué sirve dar voz a quien no tiene nada decir? Es lo que se cuestiona Julia Puyo en la obra Micrófono acoplado, un aparato que produce un ruido estridente cada vez que alguien se acerca para intentar hablar. La imposibilidad de su propio uso hace que nos planteemos la trascendencia de otorgar la palabra a un interlocutor, más todavía si ostenta algún tipo de autoridad. Un objetivo más bien contrario es el que se espera de los artilugios encargados de juntar varios transistores en una especie de ramillete rudimentario para que la voz de los emisores se transmita a mayor número de canales mediáticos. En la pieza Artefactos la artista descontextualiza estos elementos construyendo modelos en 3D que giran sobre sí mismos y elevándolos a la categoría de objetos insólitos, propicios para la contemplación. En esta misma línea de abstracción absurda se encuentra Marquage au sol/Semiosis, una suerte de vocabulario de pictogramas, exento de un significado complejo, que proviene de las marcas de suelo empleadas para señalizar a las personas una ubicación en una comparecencia.

El poder de la imagen, ya sea vinculado a un lugar como a un enunciado, es el tema que abordan las obras Zonas sensibles y Portadas de periódico. En la primera vemos una serie de fotografías satélite en las que un fragmento de la imagen ha sido pixelado o borrado por la artista. Desde hace un tiempo, a las empresas que realizan esta visualización geográfica 3D se les puede solicitar que ciertas zonas, consideradas «sensibles» por el gobierno, se oculten. Llevando a cabo un doble guiño a esta normativa y a la reciente Ley de Seguridad Ciudadana -que impide las reuniones frente a las sedes del Congreso de los Diputados, el Senado y las asambleas legislativas de las comunidades autónomas- Puyo elimina todos estos edificios del mapa declarándolos, no sin falta de ironía, «zonas sensibles». En el caso de Portadas de periódico, la parte encubierta –mediante serigrafía- de las páginas de los noticieros es casi toda, dejando una banda de pocos milímetros que nos permite ver una fracción de imagen y una línea de texto. El hecho de hacer convivir porciones de contenido sin una relación real, genera ambigüedad y proyecta nuevos significados en la mente del espectador. Así por ejemplo, la frase «red de recarga unificada» hacía referencia a una noticia de coches eléctricos, sin embargo, unida a una franja de la bandera griega, adquiere un matiz completamente diferente.

En realidad, esta es la manera en que nos llega la información hoy: fragmentada, sesgada, y también, sin control. La cantidad de datos que percibimos a lo largo del día -a través de los medios de comunicación, las redes sociales o las búsquedas en Internet- es ingente, pero esto no implica que procesemos tal aluvión de noticias y referencias, más bien lo engullimos sin masticar, de ahí la falta de adquisición de verdaderos conocimientos. En la instalación titulada El tiempo real, la artista recupera mediante un programa los tweets que le interesan en torno a las presentes elecciones generales para medir el flujo de este evento en las redes y evaluar su incidencia en el espacio digital. Los comentarios se proyectan en la pantalla uno detrás de otro, machacando al anterior, a un ritmo que irá in crescendo conforme se acerque la fecha clave. Es imposible asimilar todas las opiniones publicadas en la aplicación a tiempo real porque necesitamos racionalizarlas: «la instantaneidad de la información impide la reflexión» (*5) . Ocurre lo mismo con la facilidad actual para acceder a documentos, libros o definiciones enciclopédicas en el momento. Con un solo «click» aparecen en nuestra pantalla cientos de links relacionados con la búsqueda realizada; cada uno de ellos nos lleva a otras páginas, vídeos, enlaces de descarga… y así vamos recopilando archivos que se acumulan en el ordenador como un mero relleno, sin llegar a transformarse en saber. Porque «el saber no se tiene, es una actividad, exige apropiación y no solo consumo» (*6).

*1. BALANDIER, Georges. El poder en escenas. De la representación del poder al poder de la representación. Ed. Paidós. Barcelona, 1994.p.13

*2. STEYERL, Hito. Los condenados de la pantalla. Ed. Caja negra. Buenos Aires, 2014. P.17. En el primer capitulo hace referencia al estado en el que vivimos, en caída libre o permanente.

*3. AGAMBEN, Giorgio. ¿Qué es un dispositivo?. Sociológica, año 26, numero 73,pp 249-264

*4. PARDO, José Luis. Ensayo “Interior, día” en Input magazine número 4

*5. INNERARITY, Daniel. La democracia del conocimiento. Por una sociedad inteligente. Paidós. Barcelona, 2011.p.20

6. Op.cit.p.27 (en referencia a Stehr)

Julia Puyo (Zaragoza, 1988) Actualmente vive y trabaja en París. Licenciada en Bellas Artes por la Facultad de Bellas Artes de San Carlos (Universidad Politécnica de Valencia) cursó el Master en “Artes Visuales y Multimedia” de la Universidad Politécnica de Valencia. Forma parte del equipo que ha creado la instalación interactiva Murmur, galardonada con Plata en los premios Lumen Prize y Oro en los European Design Awards en la categoría Digital. Ha impartido charlas y talleres de educación a la imagen y de iniciación a la instalación en el centro de culturas digitales La Gaîté Lyrique de París y el Taller de performance para niños del Espai d’Art Contemporani de Castelló (EACC). Ha expuesto en diversas salas y festivales españoles y franceses como en el festival de arte de Miradas de Mujer, en la Fundación FIArt y en la Cité Internationale Universitaire de París. Su trabajo interdisciplinar se basa en la preocupación por el hecho comunicativo, en sus implicaciones, sus actores, sus códigos significativos y en su capacidad para generar un capital simbólico y una memoria colectiva.

www.juliapuyo.com

http://www.antoniapuyo.com

Nerea Ubieto (Zaragoza, 1984) es Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza. En el 2008 se traslada a Madrid, donde reside actualmente, para realizar un Máster en Mercado del Arte y tasación en el instituto IART de Madrid. Completa su formación a distancia a través del Instituto de Estudios Críticos de México, diplomándose en Gestión Curatorial y Crítica de Arte.

En 2009 comienza a trabajar en la galería de fotografía Blanca Berlín como coordinadora de proyectos y comisaria. Entre las exposiciones realizadas cabe destacar “Tramas” de Badri Lomsianidze, coordinada por el Ministerio de Cultura en el Museo del Traje de Madrid en el 2011 y “New/Old Life” dentro de la iniciativa de Jugada a 3 bandas en el 2012. Durante esta etapa, colabora paralelamente en diversos proyectos con el comisario Alejandro Castellote, como por ejemplo: en la exposición “Encubrimientos” en el Instituto Cervantes para PhotoEspaña 2010; “Chambi/Castro Prieto” para el Centro de Arte Tomás y Valiente de Fuenlabrada (CEART) en el 2011; la colección de PHotoBolsillo Latinoamericana de La Fábrica en el 2011-2012 o en el libro “La historia de España a través de sus fotografías” de la Fundación Mapfre en el 2012.

Durante el 2013 fue coordinadora de la sección de fotografía en la feria de arte contemporáneo SUMMA y comisarió la exposición de vídeo-arte “Uneasy Pleasure” en Matadero Madrid junto con otras muestras en galerías privadas. En el 2014 fue coordinadora general del concurso de fotografia iberoamericano Nexofoto y comisaria de los siguientes proyectos dentro del marco de PHE 2014: la proyección “Fronteras blandas” para La Fábrica en Fundación Telefónica y la exposición “360 metros cuadradros” en la galería Astarté. A finales del mismo año realizó la muestra “In&out/Up&down” para el espacio alternativo Salón. En el 2015 ha sido beneficiaria de una de las Ayudas para la Creación Joven del Injuve con su proyecto de comisariado “El barco de Teseo”, ha comisariado un programa de “Metropolis” para RTVE y ha sido seleccionada en el Curatorial Program for Research llevado a cabo durante el mes de octubre en Estonia y Finlandia. Forma parte de la red de comisarios de SCAN (Spanish Contemporary Art Network) y escribe regularmente artículos para la revista especializada en arte Input.

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Imágenes:

Zonas sensibles
Impresión digital sobre papel satinado 300 gr.
29,7cm x 21 cm c.u.
21 láminas

Marcas de suelo
Serigrafía fluor sobre papel gris 250 grs y papel blanco 300 grs.
50×65 cm c.u.

Portadas de periódico
Serigrafía negra mate sobre papel de periódico.
47×32 cm c.u.

Cuello de camisa
Cuello de camisa almidonado.

Lorem ipsum
Recorte láser sobre alfombra para eventos.
175 cm x 500 cm

Tríptico Artefacto #1, Artefacto #2, Artefacto #3
Vídeo HD de modelados 3D en loop

Micrófono acoplado
Instalación reactiva.
Micrófono, ordenador, Arduino, sensor de distancia IR, Max/MSP, altavoces, tarjeta de sonido USB

El tiempo real
Instalación reactiva.
Raspberry pi, pantalla 480×320 px, solenoide, componentes electrónicos, Internet, Twitter API

 

 
 
 

Una respuesta a “NEREA UBIETO / Julia Puyo”

  1. interesante exposición realidad social

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