DAVID G. TORRES / Israel Martínez


Israel Martínez, el silencio y lo inenarrable, por David G. Torres

La primera vez que vi a Israel Martínez hablar en público fue en el MUAC de México D.F. En un foro dedicado a que las gentes de las artes y la cultura dispusiesen de un rato para hablar, pensar o analizar la situación del país: la violencia que parece ocuparlo todo. Israel no se sirvió de argucias culturales, distancias irónicas, parodias, ni tan solo utilizó el foro para mostrar disimuladamente algunos trabajos. Atacó el problema de raíz. En un discurso impecable, preparado y leído con pausa habló justamente de lo inenarrable: la aparición de un joven asesinado al que los sicarios habían dejado en la calle sin rostro, con la cara arrancada, al punto que su novia le reconoció por la ropa y los tatuajes. La realidad de México es así de brutal. Ese contexto de brutalidad es desde hace unas décadas el objeto de estudio y observación buena parte del arte y la literatura mexicanas: desde el documental o el levantar acta.

En este sentido, el trabajo de Israel Martínez también ha tomado como objeto de estudio y observación la realidad mexicana. Pero, ya en aquella presentación en el MUAC anunciaba alguna de las claves de su manera de abordarlo. Por un lado, un impecable rigor y seriedad (por ejemplo, cuando se acerca a los entresijos del tráfico de drogas o documenta la escena punk de su ciudad natal, Guadalajara, mostrando una simple gorra modificada con el logo de un grupo punk, pero que al tratarse de una gorra de la marca Nike desvela el origen social de muchos punks, incorporando una nueva complejidad al objeto de análisis que va más allá de los tópicos). Y por otro lado, esa referencia a lo inenarrable del rostro arrancado parece gravitar sobre sus trabajos (que hay que calificar más bien de investigaciones): el silencio, los ruidos, la música o la tradición oral son métodos y al mismo tiempo los objetos de investigación.

De tal forma, que más allá de una representación de lo espeluznante, el horror, la violencia y la exclusión social, Israel Martínez parece sacar un atisbo de optimismo en su trabajo. O, por lo menos, frente a la inabarcabilidad de la complejidad de la sociedad mexicana, con todos esos elementos de violencia, exclusión y anarquía, opta por rebuscar entre historias personales. O abordar lo inenarrable desde aquellos que solo pueden narrar una pequeñísima parte: la escena punk de Guadalajara y sus elementos definitorios, desde una gorra, hasta el pegamento que se esnifa pasando por competiciones de rebobinado de cintas como una referencia al DYS; la memoria personal también tan ligada a los ruidos y al sonido, y que presupone otra forma de narrar; el recorrido y documentación del paisaje urbano modificado al trafico de drogas; o el mercadilleo y el pirateo como forma de distribución anárquica y de formación de nuevos iconos populares, como una cultura pop no mediatizada.

El trabajo de Israel Martínez (Guadalajara, México 1979) ha reflexionado sobre diversos temas sociales a través del sonido, la música, y su vinculación con la imagen, creando piezas auditivas multicanales, instalaciones audiovisuales, acciones, intervenciones, piezas gráficas con el uso de distintos medios, y publicaciones tanto impresas como digitales. Sus obras y proyectos han sido presentados en diversos formatos de eventos por varios países principalmente de América y Europa. En 2007 obtuvo un Premio de Distinción en el Prix Ars Electronica. Ha sido invitado de las residencias Artists-in-Residence Program del DAAD en Alemania, y del MuseumsQuartier en Viena. Es también co-fundador de la plataforma de difusión multimedia Suplex y del sello discográfico Abolipop Records. Desde 1995 publica textos sobre diversos temas culturales de manera intermitente. www.israelm.com y www.suplex.mx.

David G. Torres (Barcelona, 1967) es crítico de arte y comisario de exposiciones. Colaborador en crítica de arte en El Cultural y de la revista Bonart con la columna Dada Sight!, es autor del ensayo No más mentiras. Sobre algunos relatos de verdad en arte (y en literatura, cine y teatro). También ha colaborado como crítico de arte en Art Press y Lápiz y ha publicado artículos en Papers d’Art, Lateral, Transversal, Untitled, Circa y en diversos catálogos y monografías. Fue responsable de la publicación Butlletí del CASM entre 2005 y 2008. Ha sido cofundador y codirector (hasta 2014) de A*DESK. Instituto Independiente de Crítica y Arte Contemporáneo. Es profesor de Fundamentos de la teoría y la historia del arte en la Facultad Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra y de Comisariado de exposiciones en el Grado de Arte y Diseño de la Escola Massana de Barcelona. Es director y profesor de crítica de arte del Máster en Arte actual: análisis y gestion en IL·3 (Universidad de Barcelona). Ha sido director de la QUAM’08, profesor de crítica de arte en el Máster Proyectos curatoriales y editoriales en EINA y ha impartido numerosos cursos, conferencias y talleres.

Es comisario de la exposición PUNK. Sus rastros en el arte contemporáneo en el Macba de Barcelona entre mayo y septiembre 2016 y en el Centro de Arte Dos de Mayo de Madrid y el Artium de Vitoria entre marzo de 2015 y febrero 2016, proyecto que presenta el trabajo de más de sesenta artistas y un extenso catálogo de 400 páginas. Entre 2009 y 2007 ha comisariado los proyectos The Fashion Party Is Over (con Mai Abu ElDahab) en Objectif de Amberes, Intensities para la Diputación de Barcelona, No, Future en Bloomberg Space de Londres y Attitude!! en Iconoscope en Montpellier. Estas propuestas continúan una línea de trabajo sobre la recuperación de la radicalidad en arte iniciada en 2005 con el proyecto David G. Torres presenta: Salir a la calle y disparar al azar, un evento independiente de unas horas en un sótano en Barcelona.

Ha comisariado el Pabellón Catalán y de las Islas Baleares en la Bienal de Venecia 2011 con el proyecto Mabel Palacín: 180º. Y la exposición Esto no exposición de arte, tampoco en el Centre d’Art Contemporani de Barcelona, Fabra i Coats en 2012. También ha sido comisario en el Centre d’Art Santa Mònica de Barcelona entre el 2002 y 2004, de la Bienal de Pontevedra en 2004 y de exposiciones en el Palais de Tokyo (Paris), Macro (Roma), Reikjavij Museum (Reikjavij), La Capella (Barcelona), Fundació Joan Miró (Barcelona) y el ciclo Vida Política en la Sala Montcada de la Fundació La Caixa (1999-2000), donde ha sido asesor de actividades en arte contemporáneo (2001-2003). Se ha ocupado de la selección de galerías para los Project Rooms de ARCO en las ediciones 2008 y 2009.

Para 2016 prepara la publicación de la novela de no-ficción Cielo en Turner Libros, de la que los proyectos La balada de Wendy entre d’autres en noviembre de 2014 y Hablar por boca ajena. Coda: Cielo en mayo de 2016, ambas en ADN Platform, son un adelanto en forma de exposición.

Imágenes:

1.- (Partitura), 2009. Instalación audiovisual
2.- Dislocación (serie), 2012. Instalación audiovisual
3.- Ética, 2016. Impresión
4.- Gente comportándose como verdaderos animales II, 2011-2012. Instalación audiovisual
5.- In Memoriam, 2012. Audio y póster
6.- Llorona, 2013. Rótulo y audio en bocina trompeta
7.- Mi Vida, 2006. Audio
8.- Pandilleros, 2011. Instalación audiovisual
9.- Punks contra el sistema, 2016. Gobelino
10.- RUIDO, 2013. Impresión en caja de luz
11.- South of heaven, 2014. Instalación audiovisual, CD-R’s y lona
12.- Tecnología de punta, 2013. Impresión y vídeo con sonido

 
 
 

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