Nacido en el año 1617, en la ciudad de Sevilla, España. Bartolomé Esteban Murillo fue un prolífico pintor barroco, que alcanzó a dominar la técnica del claroscuro, el naturalismo y los matices tenebristas.

Aunque los datos inexactos han dado lugar a errores históricos, en general es posible reconocer su obra y actualmente, los cuadros de Murillo son obras icónicas de una de las etapas más resaltantes de la historia del arte en España y el mundo.

¿Quién fue Bartolomé Esteban Murillo?

Fue un pintor barroco español, especializado en el naturalismo tardío y técnicas del barroco pleno pero con una sensibilidad que anticipaba la llegada del Rococó. Una mezcla de matices que se vislumbra en su obra Inmaculada Concepción, y que fue copiada por otros artistas.

Santas Justa y Rufina Murillo

Murillo fue conocido y apreciado mayormente fuera de España, de hecho, Sandrart lo incluyo en su fabula biográfica, Academia Picturae Eruditae publicada en 1683, con un autorretrato.

La mayor parte de su obra recibió influencia de su clientela, como era usual, por lo tanto, el grueso de su obra tiene un carácter religioso que tenía como destino los diferentes conventos e iglesias de Sevilla.

Sin embargo, no se dedico exclusivamente a ello, y cultivó ampliamente la pintura de género a lo largo de su vida, por lo cual deja una extensa lista de cuadros importantes.

Los cuadros más importantes en la trayectoria artística de Bartolomé Esteban Murillo

Los cuadros de Murillo fueron modelados con una gran influencia católica. Otros hechos relevantes, fueron su orfandad, su viudez y la muerte de varios de sus hijos, además de experimentar la peste y la época de las vacas flacas de su ciudad, de ahí que fuera especialista en escenas con fibras tétricas, en las que se expresan fuertes sentimientos.

Sagrada Familia del pajarito Murillo

Los cuadros de Murillo más representativos dentro de su extensa obra, son los siguientes:

Autorretrato

La pintura lo muestra joven, pero la obra fue realizada cuando el autor estaba alrededor de sus 50 años. «Bartus Murillo seipsum depingens pro filiorum votis acprecibus explendis», se lee en la inscripción que aparece en la pintura, que se traduce como: “…pintándose a sí mismo por petición de sus queridos hijos”.

Santas Justa y Rufina

Pertenece al año 1666 y se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Sevilla y es uno de los cuadros de Murillo más representativos. Representa a Santa Justa a la derecha y Santa Rufina a la izquierda, sosteniendo la torre del campanario de Sevilla, ya que se les atribuye el milagro de que la torre se mantuvo en pie durante el terremoto de 1504.

Otros cuadros de Murillo que son importantes

Los niños de la concha (1675), San Jerónimo leyendo de (1652), El martirio de San Andrés (1682), Muchacho con un perro(1660), Adoración de los Reyes Magos (1660), Ecce Homo (1980), Cuatro figuras en un escalón (1660), Niños comiendo uvas y melón (1650), Joven mendigo (1650), El retorno del hijo pródigo (1670), Resurrección del Señor (1660) y Mujeres en la ventana (1660).

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Publicado en: Arte

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