Siempre tendemos a pensar que realizar reformas en casa requiere un gran volumen de trabajo, pero existen obras de pequeña envergadura que podemos hacer nosotros mismos. Instalar puertas correderas, establecer o anular divisiones entre estancias, cambiar suelos o pintar las paredes son algunos de los cambios que podemos llevar a cabo sin la ayuda de un profesional; solo debemos disponer de nuestras propias herramientas.

Arreglar objetos, cambiar la distribución de una parte de la casa o mejorar algunas de las estancias son algunas de esas cosas que se pueden realizar fácilmente con un poco de tiempo. A continuación, te ofrecemos algunas propuestas.

Coloca un mismo suelo

Si tienes una casa de dimensiones reducidas, puedes optar por colocar un único tipo de suelo en todas las estancias. Este elemento uniforme te ayudará a dotar al espacio de una sensación de mayor amplitud. Hoy en día, los suelos más recomendables son el vinílico, la resina epoxi o los suelos de microcemento. Con independencia del suelo que elijas, debes tener en cuenta que contar con los productos adecuados para su instalación es indispensable para conseguir el resultado que buscas. Además, todos ellos son aptos para espacios interiores, incluso para aquellas zonas de la casa más expuestas a la humedad, como la cocina o el baño.

Derriba tabiques

Si lo que buscas es tener un espacio más moderno y diáfano, levantar o derribar algunos tabiques puede ser una buena alternativa. Con todo, antes de empezar, deberás tener muy claro qué tabiques puedes tocar y cuáles deberás respetar por la seguridad del edificio. Además, debes tener en cuenta que para poder hacerlo deberás solicitar un permiso de obra menor. De esta forma, podrás garantizar que todo se hace conforme a lo estipulado.

Instala puertas nuevas 

Cambiar las puertas de nuestra casa es una obra extremadamente pequeña y sencilla que puede aportar un aspecto completamente diferente a cualquier espacio. En primer lugar, deberás escoger qué tipo de material o de diseño se ajusta más a la decoración o al estilo de tu hogar. Una vez seleccionados estos, solo tendrás que desatornillar las puertas antiguas e instalar las nuevas.

Elimina los falsos techos 

Si tienes falsos techos en tu casa, una gran opción de la que dispones es deshacerte de ellos para conseguir estancias más altas; esto aportará una mayor sensación de amplitud. A la hora de hacerlo, deberás tener cuidado con los desprendimientos y utilizar gafas y mascarilla protectoras para no expirar el polvo. En cualquier caso, si no eres muy manitas y te da reparo enfrentarte a una tarea así, también puedes optar por contratar los servicios de un especialista para este trabajo.

Pinta las paredes

Ahora que se acerca el buen tiempo, es el momento ideal para aprovechar y pintar nuevamente las paredes de la casa. Para hacerlo más fácil, puedes pintar todos los espacios del mismo color. No obstante, si prefieres contar con más variedad de colores, los tonos claros y mates son los más populares esta temporada. Asimismo, también puedes optar por empapelar las paredes con modernos motivos o llenarlas de cuadros o fotografías; estas dos opciones están de última moda en la decoración de interiores.

Pintar las paredes

Instala zonas de almacenaje

A medida que pasa el tiempo, cada vez tenemos más objetos que no sabemos dónde guardar. Por ello, instalar zonas de almacenaje en los pasillos o en los ángulos muertos de nuestro hogar nos puede resultar de mucha ayuda. Así, si cuentas con techos altos puedes colocar estantes elevados donde guardar todo aquello que no necesitas en el día a día. Igualmente, si tienes pasillos lo suficientemente anchos puedes instalar estanterías que servirán no solo como opción de almacenaje, sino también como elemento decorativo.

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