Desde hace unos años el término coworking ha tomado protagonismo, convirtiéndose en una alternativa interesante a la oficina tradicional. Se trata de un sistema de oficinas compartidas donde empresas y freelancers tienen la posibilidad de instalarse, aprovechando la plusvalía de grandes ciudades como Barcelona, sin tener que invertir un presupuesto elevado.

Además, un espacio coworking Barcelona está diseñado para fomentar el desarrollo y ampliación de redes de contactos, ofreciendo sinergias entre los participantes. De este modo es posible potenciar el crecimiento de proyectos y el establecimiento de alianzas estratégicas, mientras se trabaja cómodamente en oficinas completamente equipadas para todas las necesidades.

Las oficinas flexibles son espacios dinámicos, planificados para incentivar la productividad y con el objetivo de reducir al mínimo los gastos de las empresas y trabajadores independientes que requieran de una sede física de operaciones. Es por ello que suelen disponer de una variedad de servicios complementarios de gran valor.

5 beneficios de un coworking en Barcelona

En primer lugar, es necesario mencionar que Barcelona es un terreno fértil para el emprendimiento, una ciudad caracterizada por la innovación y la creatividad, en la que además destaca su elevada calidad de vida, servicios de primer nivel e infraestructura diseñada para favorecer el turismo masivo. Todas estas condiciones son ideales para emprender.

Conectar con potenciales clientes de forma sencilla

Las interacciones con el resto de los miembros del coworking pueden derivar en el descubrimiento de nuevas oportunidades de negocio y potenciales clientes interesados en los productos y servicios que una empresa ofrece. Adicionalmente, al potenciar la imagen corporativa del negocio, es posible llegar a clientes de mayor nivel.

Incremento en la productividad

Todos los espacios de un coworking están diseñados para favorecer la productividad de los trabajadores. En un solo lugar podrás tener acceso a una amplia gama de servicios complementarios como impresiones, salas de juntas, internet de alta velocidad, llamadas telefónicas y más. Todo ello supone una diferencia sustancial si lo comparamos con nuestra casa, donde solemos improvisar el espacio de trabajo.

No estarás solo

Aunque existen personas que se sienten cómodas trabajando en soledad, muchas otras tienen la necesidad de interactuar constantemente para mantener el estado de ánimo, incentivar la creatividad y ser más productivos. Dentro de un coworking serás parte de una comunidad, desarrollarás sentido de pertenencia y tendrás un ambiente más óptimo para el trabajo diario.

Distancia con la vida personal

Algo que suele afectar a la mayoría de las personas que trabajan de forma independiente o autónoma, es la incapacidad de separar la vida personal de las actividades laborales. Trabajar en casa tiene ese inconveniente, donde las posibilidades de distraernos o procrastinar son elevadas, un tema que se corrige al mantener los asuntos laborales en una oficina real fuera de casa.

Mayor tasa de éxito

Será mucho más sencillo cumplir con los objetivos del negocio al trabajar en un ambiente especialmente diseñado para la productividad. Alquilar un espacio de coworking es una experiencia única que puede servirnos para cumplir de manera más fácil nuestras metas y conseguir una mayor tasa de éxito en la idea de negocio que tenemos en mente.

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