Decorar los espacios de nuestro hogar siempre es una tarea emocionante que despierta la creatividad interior y nos ayuda a expresar rasgos de nuestra personalidad. Sin embargo, es frecuente que al planificar la decoración terminemos saturados de ideas y llenándonos de objetos que nos agradan pero no tienen conexión entre sí, al menos desde un punto de vista estético.

Para evitar este problema, es necesario conocer los diferentes estilos de decoración existentes y analizar las tendencias manejadas por los profesionales. De esta forma lograremos dar vida a las ideas en nuestra mente de una forma coherente, consiguiendo una decoración que, además de ser bonita, cubrirá las necesidades del espacio y de los integrantes del hogar.

Hoy hablaremos sobre los diferentes estilos de decoración interior más populares y la manera en que podemos integrarlos a nuestro hogar.

Estilo minimalista

Es el estilo decorativo perfecto para quienes aman el orden y la pulcritud. Se caracteriza por espacios diáfanos, monocromáticos y libres de cualquier saturación visual, ya que busca crear ambientes de serenidad.

‘Menos es más’ sería la premisa que define a la decoración minimalista. Predominan las superficies lisas como el vidrio y la piedra pulida, con una paleta de color reducida a solo un par de colores neutros y que se contrastan entre sí para crear puntos de interés visual.

Estilo vintage

Con el estilo vintage se busca evocar la decoración dominante en las décadas de los 30 a los 80. Se da preferencia a los colores claros para los elementos decorativos mientras que el suelo y las paredes suelen ser blancos.

Para obtener la reminiscencia al pasado, se utilizan muebles de las épocas mencionadas, restaurados para crear piezas únicas. Muy similar es el estilo retro, donde podríamos encontrar objetos variados de diferentes épocas junto a piezas modernas pero de aspecto antiguo.

Estilo nórdico

Si lo que buscas es luminosidad y tienes la ventaja de vivir en una propiedad con grandes ventanales, puedes optar por esta tendencia. Los colores claros y elementos extraídos de la naturaleza son los que atraen toda la atención en la decoración nórdica.

El concepto surge, como su nombre indica, de los países nórdicos, donde buscan la luz del sol la mayor parte del año. La madera es uno de los elementos principales de la decoración estilo nórdico, así como los textiles naturales como la lana, el algodón y  el lino, que se incorpora a cojines y cortinas.

Estilo industrial

Es el estilo decorativo predominante en muchas ciudades debido a su simplicidad. Resulta sobrio y un tanto rústico, ya que se inspira en las industrias neoyorkinas de la década de los 50, que terminaron convirtiéndose en apartamentos.

Por esta razón, los materiales predominantes del estilo industrial son el metal expuesto, ladrillo, madera, hierro forjado y hormigón. Las tuberías de calefacción, ventilación, electricidad y agua pueden estar expuestas para completar el ambiente ‘industrial’.

Estilo romántico

La versatilidad es la característica principal del estilo romántico. Su objetivo es apelar a los sentidos y crear un espacio cálido, familiar y acogedor, lo cual consigue a través de las formas delicadas de la estética neoclásica francesa.

Madera, flores, elegantes candelabros y obras de arte colgando de las paredes son algunos de los elementos clásicos del estilo romántico, así como las paredes blancas y los pisos en tonos contrastantes, usualmente de madera o con mosaicos cerámicos.

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