La inteligencia emocional en niños ayuda a los pequeños a afrontar las situaciones difíciles del día a día y les otorga herramientas de incalculable valor para su crecimiento. Con ayuda de profesionales como Hakuna Matata Psicólogos, los niños pueden aprender a gestionar sus emociones de forma óptima y saludable.

Desarrollar la inteligencia emocional en niños ayuda a los pequeños a controlar de la mejor manera las situaciones complejas que se pueden encontrar en el día a día. Esto se debe hacer desde una edad temprana, pues a medida que aprendan a gestionar las emociones durante su crecimiento, existirá una mayor probabilidad de que se conviertan en adultos sanos y empáticos. 

Con la ayuda de expertos como Hakuna Matata Psicólogos, los padres pueden trabajar junto a sus hijos el autocontrol y las formas de gestionar los sentimientos, de la forma más saludable y positiva posible. Las actividades para fomentar la inteligencia emocional en los niños son sumamente necesarias para crear futuros adultos que no se sientan frustrados o superados por las situaciones.

Cuando no se pueden expresar los sentimientos, las personas son propensas a conflictos o falta de autoestima y confianza. Una persona sin inteligencia emocional tiene miedo a sentirse incomprendida y no sabe identificar con exactitud cuáles son sus emociones, por esta razón, la niñez es el momento ideal para enseñar que sentirse de una determinada manera no es motivo para avergonzarse. 

¿Qué es la inteligencia emocional? 

La inteligencia emocional es la capacidad de entender y gestionar las emociones. Esto implica saber cómo actuar ante los sentimientos y comprender las situaciones que los generan para no dejarse llevar por ellos.

En cuanto a la educación sobre inteligencia emocional en niños, es muy importante hacerle entender a los pequeños que no existen emociones buenas o malas, sino que todas son necesarias para el crecimiento como personas. 

Las emociones son una parte intrínseca de los seres humanos, y por ende, se experimentan desde la niñez. Todas las emociones cumplen una función, y se debe enseñar a los niños a expresarlas, incluso cuando están relacionadas con rabia, miedo o dolor. 

En el proceso de desarrollo de la inteligencia emocional en niños, es necesario que los pequeños puedan expresar lo que les gusta o les da miedo, lo que piensan, cómo se sienten, lo que perciben con asco, así como sus alegrías, tristezas y angustias. Esta es una forma de liberarlos de una carga y hacerles sentir escuchados y comprendidos. 

¿Por qué es importante la gestión de las emociones en los niños?

La falta de inteligencia emocional en niños tiene un impacto directo en su conducta. Los pequeños con emociones reprimidas no tienen control de la ira o frustración, son aquellos que esperan conseguir todo con pataletas o berrinches. También actúan de manera impulsiva, grosera o dominante, y no respetan a las personas de su entorno. 

De igual manera, reprimir sentimientos puede deteriorar notablemente la estabilidad emocional y generar enfermedades, tanto físicas como mentales, a lo largo del desarrollo de la niñez e incluso en la edad adulta. En muchos casos, la falta de inteligencia emocional en niños puede afectar a las relaciones, debido a que al carecer de empatía son incapaces de gestionar las emociones proyectadas hacia los demás. 

Esto puede desarrollar niños agresivos, o por el contrario, individuos retraídos a los que les cueste integrarse en la sociedad y participar en diversas actividades. 

Enseñar a los niños cómo reconocer las emociones

Cuando los niños comienzan a sentir emociones difíciles de gestionar, necesitan ayuda y herramientas que les permitan expresarse con facilidad. Para ello, los padres pueden aprovechar los momentos conflictivos como una oportunidad para enseñarles acerca de la inteligencia emocional

A continuación se presentan algunos trucos que pueden utilizar los padres en el momento de ayudar a sus hijos a desarrollar la inteligencia emocional. 

Aceptar todas las emociones 

Es necesario enseñar a los niños a aceptar todas las emociones. Los pequeños deben admitir y expresar las emociones a medida que aparezcan, incluso cuando se perciban como “negativas”. 

Autorregulación emocional en los niños 

El enojo o la frustración no son sentimientos que puedan eliminarse, pero sí es posible regularlos. Para lograrlo es indispensable que los niños sepan que no son malas personas por sentirse de esa manera y que es algo normal. Al aceptar el enfado, será más fácil orientar a los mismos hacia estrategias para salir de ese estado. 

Promover la empatía 

Ayudar a los niños a reconocer y considerar las emociones en los demás es muy importante, porque así sabrán cómo escuchar, ponerse en el lugar de otro y entender la forma cómo se sienten las personas que los rodean. Esta es una cualidad fundamental para construir relaciones personales

Fomentar habilidades sociales en los niños 

Esforzarse en lograr que los niños consigan interactuar de manera adecuada es una forma de aumentar el sentido de empatía. Es esencial buscar actividades que, de una forma u otra, hagan que compartir sea necesario para avanzar; así los pequeños lograrán conocer otros puntos de vista y aprenderán de ellos. 

Autoconocimiento de las emociones

El niño debe identificar por sí mismo lo qué le genera rabia, incomodidad o felicidad, solo así podrá saber cómo debe actuar ante cualquiera de esas situaciones. El autoconocimiento y la autocrítica resultan primordiales para tomar mejores decisiones en el futuro. 

Beneficios de la inteligencia emocional en niños 

Trabajar y reforzar la inteligencia emocional en niños les ayudará a tener una infancia más feliz y un desarrollo mentalmente óptimo, pero más allá de eso, les hará crecer y convertirse en adultos saludables. 

Estas son algunas de las ventajas que proporciona: 

  • Los niños se sentirán más motivados, curiosos y con ganas de aprender.
  • Sabrán cómo reprimir la agresividad en momentos de ira y frustración.
  • Los niños crecerán como personas felices.
  • Los niños con inteligencia emocional son más eficaces en la realización de tareas.
  • No perciben los problemas como grandes obstáculos, sino como situaciones que pueden servir de aprendizaje.

El desarrollo de la inteligencia emocional en niños es de suma importancia para que puedan afrontar un mundo lleno de retos. Con la orientación de profesionales como Hakuna Matata Psicólogos es posible entender el papel primordial que juegan las emociones en el crecimiento, y cómo la buena gestión de ellas contribuye a la crianza de adultos sanos en todos los aspectos de la vida.

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