La piel es el mayor órgano de nuestro cuerpo, estando expuesta diariamente a las inclemencias del ambiente. Cumple diversas funciones vitales que contribuyen a mantener una buena salud integral, como protegernos de agentes externos y de temperaturas extremas. Además, tiene la capacidad de repararse y lubricarse por sí misma.

Existen muchos mitos y leyendas sobre los tratamientos que debemos seguir para mantener una piel sana y de buen aspecto. Los secretos de la abuela suelen ser de los más apreciados, aunque también nos dejamos llevar por productos milagrosos que aseguran proporcionar una piel perfecta a quien los use. Sin embargo, son los dermatólogos quienes tienen los conocimientos sobre los mejores tratamientos de acuerdo a nuestro tipo de piel y muchas veces son más sencillos de lo que pensamos.

Una piel perfecta empieza desde adentro

La alimentación

La piel refleja cómo está tu organismo por dentro. Por este motivo, es muy importante que tengas una alimentación saludable, que le aporte a tu piel los elementos necesarios para mantener el balance de vitaminas, minerales, antioxidantes e, incluso, grasas «buenas». Existen diferentes tipos de piel que requieren cuidados diferentes.

Piel sana
Imagen de Pixabay.

Para mejorar la sequedad, debes consumir mayor cantidad de grasas monoinsaturadas, mientras que si tu tendencia es a la producción excesiva de grasa, se recomienda que consumas alimentos con bajo índice glucémico y aquellos ricos en vitamina A. ¡Y, por supuesto, el consumo de agua es vital para lucir una piel perfecta!

El descanso

Junto con la alimentación, el descanso es primordial para la piel. Mientras duermes, se renuevan sus células y eliminas toxinas; además, se produce la regulación de la producción de colágeno. La falta de sueño y el abuso de alcohol y tabaco son causas del envejecimiento prematuro de la piel.

Complementando los cuidados desde fuera

La limpieza

Limpiar la piel a diario es otra de las rutinas indispensables para su buen cuidado. Pero no puedes realizar la eliminación de las impurezas con productos que sean irritantes, sino que debes usar productos libres de jabón que te ayuden a eliminar las impurezas de la piel sin arrastras los aceites naturales que la protegen, tanto en la cara como en el resto del cuerpo.

La hidratación

La hidratación no solo es necesaria para las pieles secas, pues cualquier tipo de piel es susceptible de deshidratarse. Además, debes considerar no solo la hidratación del cutis, sino la de todo el cuerpo con las cremas adecuadas para cada caso y tipo de piel.

Cuidado de la piel
Imagen de Pixabay.

El protector solar

El sol sobre la piel es uno de los mayores causantes del envejecimiento y problemas graves, como cáncer. Cada día se insiste más en la necesidad del uso de protectores solares, incluso cuando no vayas a tener una exposición directa al sol. Hoy día se habla también del efecto que puede tener la luz de los ordenadores sobre nuestra piel.

La piel es parte vital de nuestro cuerpo y, por eso, debemos proporcionarle los cuidados adecuados para conservar su salud y lograr una piel perfecta.

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