Jirafa en llamas, es un óleo sobre lienzo de lino, de estilo surrealista y con motivo apocalíptico, donde el maestro Salvador Dalí expresa facetas psicológicas de la guerra, el hombre y la mujer.

Las obras de Dalí, son el principal ejemplo del surrealismo, quien además basaba su trabajo en su propia interpretación de los sueños, por lo cual sus obras suelen relacionarse con la teoría del psicoanálisis de Sigmund Freud.

Sus obras, muestran ilusiones ópticas que modelan y una visión fantástica de la realidad, utilizando el método de la transformación critica paranoica, y utilizando el hiperrealismo y el surrealismo, todo lo cual se puede observar en su obra maestra, Jirafa en llamas.

¿Quién fue Salvador Dalí?

Salvador Felipe Jacinto Dalí i Domènech, mejor conocido como Salvador Dalí. Fue un pintor, escritor y escenógrafo del siglo XX, el cual se considera como uno de los principales representantes del surrealismo, un movimiento artístico originado en Francia en la década de 1920.

Salvador Dali

Es mundialmente reconocido dado que sus cuadros son representaciones impactantes, principalmente oníricas, que trasladan al ensueño. Su interés por la interpretación de los sueños es la base de todo su arte, y en cuanto a sus habilidades, se puede percibir mucha influencia del arte renacentista.

Su obra se desarrolla de manera variada, ya que realizó colaboraciones con otros artistas en campos como el cine y la fotografía, llegando a colaborar con importantes artistas audiovisuales. En su estilo se mezclaron diversas innovaciones ajenas, aunque siendo un artista tan imaginativo, tuvo una gran tendencia al narcisismo, buscando la atención pública hacia su arte.

El surrealismo y la interpretación de los sueños

La obra Jirafa en llamas, es un claro ejemplo del surrealismo en que trabajaba el artista y una muestra de su influencia de las teorías de Freud para la interpretación psicológica de los sueños.

En el cuadro, resalta la figura de una mujer, al más puro estilo Dalí: grande, alargada, y con muchos detalles estéticos en la silueta. La figura se sostiene por muletas, con las cuales logra consigue una postura elegante y estética, pero su movimiento es sonámbulo, entendiéndose que no sabe qué camino debería seguir; está perdida en la dimensión del sueño.

Salvador Dali Jirafa ardiendo

La figura posee además, cajones de muebles, como una expresión de la interioridad de la persona, indicando que nadie sabe realmente lo que se esconde en sus rincones inconscientes.

A lo lejos, una jirafa arde en llamas, pero no se encuentra apresurada por apagar el fuego de su lomo, siendo un reflejo del daño que causan los humanos a la naturaleza, pero su despreocupación indica que como naturaleza, tiene un ciclo de vida dado y no le da importancia al asunto.

En contraste, la mujer perdida y de rostro sin facciones, muestra como la naturaleza humana, en busca de la perfección, puede dañar su entorno y perderse en sí misma, sin un propósito claro. Todo el conjunto crea un claro contraste que muestra las diferencias entre la naturaleza y la humanidad.

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Publicado en: Arte

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