¿Es la enseñanza de arte un fraude?, por Fietta Jarque

En opinión del artista y profesor de artes plásticas durante 35 años en la universidad estatal de Nueva York, Luis Camnitzer, sí, la enseñanza de arte tal como se imparte en prácticamente todas las universidades es un engaño mayúsculo. Y para eso aporta un razonamiento muy simple que parte de su experiencia. Lo dijo hace un par de semanas en una conferencia titulada “La enseñanza de arte como fraude”, en la galería Parra & Romero de Madrid, y lo repite en Bogotá, en la Universidad Nacional de Colombia. Según el artista conceptual uruguayo, las universidades venden la carrera de artes plásticas como si fuera un medio de producción para ganarse la vida.

Fietta Jarque © Santi Burgos

Eres ingeniero, médico, administrador de empresas o artista. Un diploma acredita que has tenido estudios superiores y se supone que con él podrás estar preparado para subsistir y mantener una familia. Camnitzer afirma que, al menos en Estados Unidos donde la mayor parte de las universidades son privadas, esto llega a ser una “caricatura obscena”. La carrera viene a costar unos 200.000 dólares a cada alumno. ¿Qué espera conseguir al terminarla? Hay dos opciones: ser un artista que pueda vender sus obras en el mercado o dedicarse a la enseñanza de arte. “En los 35 años que enseñé en la universidad debo haber tenido unos 5.000 estudiantes”, dijo. “De ellos no más de 500 entraron en el circuito de galerías y solo unos 20 han conseguido vivir de la venta de sus obras. Pongamos que los demás se hicieron profesores de arte, quienes a su vez perpetuarán el lucrativo sistema educativo universitario y tendrán unos 240.000 estudianes de los que solo saldrán al final unos 480 artistas”. En pocas palabras, el negocio de la enseñanza se nutre a sí mismo, pero el producto que el alumno obtiene de ella es solo ínfimo. “Es una profesión deificada, lo que se enseña son técnicas artesanales.  No consigue formalizar la experiencia de lo desconocido, sino acomodarnos al arte como una disciplina, una forma de producción”. Para él se trata de “una enseñanza sobre cómo hacer productos y venderlos  en lugar de cómo revelar cosas a través del arte”.

Camnitzer, autor de libros tan iluminadores y polémicos como “Didáctica de la liberación: arte conceptualista latinoamericano” y otros textos, participó hace unos días en el seminario internacional “Repensar los modernismos latinoamericanos” en el Museo Reina Sofía. Pese a su veteranía mantiene una actitud rebelde y señala que lo que prevalece “es un modelo de pedagogía autoritaria que minimiza la posibilidad de reunión con y entre los propios estudiantes”, con el objetivo de generar ideas. Parece que “los dividen entre genios e imbéciles, sin posibilidad de hacer un lugar para los creadores normales. El sistema educativo solo está orientado para identificar a los genios, algo que proviene de la época de la Bauhaus. Enseñar a tener ideas requiere más que transmitir información. El buen arte tiene la función de ser subversivo. Lo que se genera en las universidades es un arte-valium”.

Cualquiera que lea esto pensará que alguien que ha hecho el juego a este sistema perverso, como un asalariado del sistema que critica, es también un cómplice. Pero Camnitzer ha caracterizado sus clases por una actitud muy acorde con lo que predica. Es una excepción, aunque se le ha permitido. “El arte puede ser utilizado como un territorio de libertad”, dijo, “y analizar a través de él los procesos de toma de decisiones”. Según él, el arte es el único territorio para realizar o simular acciones ilegales sin el riesgo del castigo. “El arte es un lugar donde se pueden pensar cosas que no se pueden pensar de otra manera”. La clave está en la palabra pensar como “una estrategia para administrar evocaciones. Una respuesta de la que debemos deducir cuál fue la pregunta”. Y concluye: “en arte es más importante hacer conexiones que crear productos”.

Fietta Jarque:  http://blogs.elpais.com/sin-titulo/

 
 
 

3 respuestas a “¿Es la enseñanza de arte un fraude?, por Fietta Jarque”

  1. Aca pueden leer el texto de Camnitzer “La Enseñanza Del Arte Como Fraude”.
    http://esferapublica.org/nfblog/?p=23857
    Saludos

  2. Tiene toda la razón esta artista, pero en la dificultad de lograr lo que por ello estudiamos, radica el logro del espíritu de cada uno de nosotros y se generan las energías necesarias para seguir adelante,siempre intentando, pensando, creando, sufriendo, gozando,en definitiva viviendo para el arte y por el arte, disfrutando de una libertad muy particular de cada uno..

  3. interesante reflexión.

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